Blog Entry

Dolor, desconsuelo y desesperación (Anticristo)

divendres, 21 d’agost de 2009 by Marta M.Q. , under

Con Anticristo, la nueva película de Lars von Trier, sentí emoción, intriga y repulsión. Y dolor, desconsuelo y desesperación (los tres capítulos principales del film), aunque no sé exactamente en qué se diferencian. Anticristo se desdobla: la primera parte consiste en el camino a recorrer tras la muerte de un hijo, la parte más humana, más psicológica (por ejemplo, con una explicación de todos los síntomas que tienen lugar), más onírica y desgarradora a nivel sentimental; la segunda parte se desliga de la historia inicial y traza el camino al infierno, a lo monstruoso, a lo absurdo y a lo macabro. En la primera parte vamos de la mano del protagonista, Willem Dafoe, que realiza el papel de marido y padre pero, por encima de todo, de psicológo, y que guía a su mujer Charlotte Gainsbourg, así como a nosotros, a través del arduo sendero de la recuperación. En la segunda parte, vamos de la mano de la locura, encarnada en ella. El dolor mental deja paso al dolor físico.

Así pues, pude sentir el dolor de la pérdida de un ser querido, así como el dolor permanente de llevar los zapatos al revés durante tanto tiempo que se te deformen los pies. Pude entender que existen diferentes maneras de luchar contra el dolor, que quizás el hombre sea más reservado, distante y frío ante la tragedia y la mujer todo lo contrario. Pero el resto... sólo sentí que Von Trier estaba siendo demasiado exagerado, dramático... demasiado visual. Me gusta su dramatismo (Bailando en la oscuridad y Dogville) pero en absoluto comparto la exageración del dramatismo en sí.

1 Responses to “Dolor, desconsuelo y desesperación (Anticristo)”

21 d’agost de 2009 a les 6:07

Comment by Nuria Vega.

Cuánto menos la imagen es escalofriante agggg...supongo que el objetivo: no dejar indiferente a nadie. Habrá que verlo para contrastar tales sentimientos, aunque de primeras todo parece indicar que se ha de tener mucho estómago :P

Publica un comentari a l'entrada